Últimos días en La Habana

Últimos días en La Habana, Cuba-España, 2016, 92 min.

Dirección: Fernando Pérez Valdés. Guión: Fernando Pérez Valdés y Abel Rodríguez. Fotografía en color: Raúl Pérez Ureta. Edición: Rodolfo Barros. Con: Jorge Martínez (Diego), Patricio Wood (Miguel), Gabriela Ramos (Yusisldi), Cristian Jesús Pérez (P4), Coralia Veloz (Clara), Carmen Solar (Fefa), Yailene Sierra (Miriam), Ana Gloria Buduén (Policía). CP: Wanda Films, ICAIC. Prod: Danilo León, José María Morales. Dist: Motzorongo.

El escritor y realizador Fernando Pérez Valdés basa su más reciente largometraje en las vidas de los habitantes de un edificio de viviendas. A través de un caleidoscopio de emociones, ésta, la emotiva historia de una amistad inusual, proporciona una visión íntima de una cultura en plena transición. A partir de la amistad de Diego y Miguel, dos hombres en sus cuarenta y tantos, se plasma una declaración de amor a la capital cubana y al fulgor de sus habitantes, pero también la incertidumbre de un país ante un momento de transformaciones y con una nueva generación que ya ha tomado sus propias decisiones.

Fernando Pérez Valdés

La Habana, Cuba, 1944

Pérez Valdés, uno de los directores y guionistas cubanos más reconocidos, estudió Literatura Hispánica en la Universidad de La Habana. Desde 1975 comenzó a realizar documentales y dirigió su primer filme de ficción en 1987. Entre los galardones que ha recibido se encuentra el Goya por La vida es silbar (2000).

Premios y Festivales

2017 Sección Berlinale Special. Festival Internacional de Cine de Berlín. Alemania. | Selección Oficial del Premio Maguey. Festival Internacional de Cine en Guadalajara. México. | Selección Oficial. Festival de Cine de Miami. Estados Unidos. | Selección Oficial. Festival de Cine de Málaga. España.

Crítica

El boletín informativo que escucha Miguel (Patricio Wood) al principio de la película se pronuncia claramente sobre la cuestión: Cuba ya no es lo que era, pero todavía no sabe qué será. En esa tierra de nadie en la que el tiempo queda en suspenso, Fernando Pérez nos lleva de paseo por dos Habanas que coexisten: una ciudad alegre en la que se es feliz con poco y una capital abandonada a su suerte, cuya arquitectura, en el pasado fastuosa, se cae a pedazos.

Las dos facetas de la isla son representadas en este filme por dos amigos de infancia, ahora con cuarenta y muchos años, que comparten el mismo apartamento. Primero conocemos a Miguel, taciturno y siempre agobiado, que friega platos en un restaurante y cuida a su amigo Diego, contando los días y las horas que faltan para obtener su visado para “Yuma” (apodo que los cubanos dan a Estados Unidos). Diego (Jorge Martínez), por su parte, vive otros “últimos días”: confinado a su cama, pasando por la fase terminal del sida, este homosexual, que ha tenido que aferrarse a su vitalidad e independencia para afrontar el rechazo de su familia, trata todavía de aprovechar al máximo una vida que tendrá que dejar, por más que le pese, y a la que ha amado con todas sus fuerzas.

Mientras esperamos al lado de los dos hombres descubrimos, a lo largo de las visitas al enfermo y de las expediciones de Miguel al exterior, a otros personajes y fragmentos de la Cuba actual, donde la gente llega a no sentirse contradictoria al reclamar dinero e invocar la religión, criticando al mismo tiempo a los sospechosos de haber traicionado a la revolución. Algunos se marchan (quizás para hacer lo mismo en otra parte) o eligen salir adelante como sea. Otros no se van, como la sobrina Yusisledi, una adolescente descarada que no tiene pelos en la lengua, sino cariño en venta, y lleva ya en sí misma a la siguiente generación. Es ella la que un día logra reunir en casa de Diego a toda la “familia” que hemos conocido durante el filme, ella es quien ha elegido Pérez como habitante temporal de este mundo en transición, con su alegría de vivir, pero también con sus canciones tristes.

Fragmentos de un texto de Bénédicte Prot

Cineuropa (cineuropa.org)

Berlín, 15 de febrero de 2017