La luz incidente

La luz incidente. Argentina-Francia-Uruguay, 2015, 95 min.

Dirección y guión: Ariel Rotter. Fotografía en tonos de gris: Guillermo Nieto. Música: Mariano Loiácono. Edición: Eliane Katz. Con: Érica Rivas (Luisa), Marcelo Sabiotto (Ernesto), Susana Pampín, Elvira Onetto, Roberto Suárez, Rosana Vezzoni. CP: Séacuàtico, Tarea Fina. Dist: Urban Distribution.

Desde que murió su marido, Luisa, una acomodada mujer joven, madre de dos hijas, no logra rearmar su vida. Pero cuando un hombre desconocido irrumpe con inesperada vehemencia y le propone reconstruir todo, ella deberá enfrentarse a un proceso de duelo que había evitado sistemáticamente. Realizada en blanco y negro y estructurada a partir de elementos formales que juegan con la relación espaciotemporal entre los personajes y la cámara, el tercer largometraje de Ariel Rotter, inmerso en la intimidad doméstica de su protagonista y entre elementos como el jazz, pone en escena el errático inicio de una relación marcada por el contexto social en el que se ambienta: la Argentina de los años sesenta.

Premios y Festivales:

2016 Nominación al Gran Premio. Festival Internacional del Cine de Friburgo. Alemania. | Nominación al Premio de la Crítica. Festival Internacional de Cine de Hamburgo. Alemania.

2015 Premio a la Mejor Dirección de Arte (Aili Chen) y Premio a la Mejor Fotografía (Guillermo Nieto). Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Cuba. | Premio ACCA (Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina), Premio a la Mejor Actriz (Érica Rivas) y Premio a la Mejor Película. Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Argentina. | Nominación al Gran Premio del Jurado. Festival de Cine de Miami. Estados Unidos. | Nominaciones a la Mejor Actriz (Érica Rivas), Mejor Dirección de Arte (Aili Chen) y Mejor Diseño de Vestuario. Premio Iberoamericano de Cine Fénix. México.

Ariel Rotter

Buenos Aires, Argentina, 1973

Egresado de la Universidad del Cine, en Buenos Aires, también estudió dramaturgia, guión, fotografía e historia del arte. Además de varios cortometrajes y documentales, ha dirigido los largometrajes Sólo por hoy (2001) y El otro (2007), por el que recibió el Gran Premio del Jurado en la Berlinale.

Crítica:

Ocho años después de su primer largometraje, El otro, Ariel Rotter, presentó La luz incidente, protagonizada por una excelente Erica Rivas. Su filme, de tono predominantemente intimista, relata la historia de una pérdida familiar, el acaecer de los días estáticos de una mujer cuyo esposo ha fallecido, y que alberga una lucha interna: por retener su recuerdo, o comenzar una relación con el encantador pero a veces hostigador Ernesto, interpretado por Marcelo Subiotto. La película comienza con la cámara grabando una conversación entre madre e hija, en donde se nombra con nostalgia a un hermano ahora ausente. El espectador, oculto tras el lente, es invitado a penetrar en el espacio privado de la familia, en la esfera íntima de dolor y pérdida. El plano, en blanco y negro, genera una sensación de asfixia y angustia e introduce al espectador a una atmósfera etérea. Nos encontramos en los años sesenta.

En el filme de Rotter, la protagonista se ve atravesada por el mismo sentimiento: debe elegir entre perderse en la remembranza o la represión del dolor; entre el pasado oscuro o la luz aparente que parece llegar a su vida en la forma de un nuevo pretendiente. Con estas atractivas premisas, La luz incidente es un éxito a nivel artístico y material, una obra que exhibe una capacidad admirable a la hora de explotar el lenguaje cinematográfico.

La cámara de Guillermo Nieto, fotógrafo de la película, captura las escenas familiares de modo tal que se siente como un ojo intruso, presente físicamente en el hogar de la protagonista. Los personajes desarrollan una relación con ella: se le acercan, se deslizan fuera de su alcance, le dan la espalda o la enfrentan. La atmósfera incierta que Rotter desarrolla durante toda su película produce la sensación de un cronotopo engañoso: el espacio, encerrado por el sofocante blanco y negro. Se trata de una cinta inteligente, determinada por el puje del deseo y lo prohibido. El filme propone una certera y realizada con una elegancia soberbia.

Fragmentos de un texto de Franco Denápole

El Antepenúltimo Mohicano (elantepenultimomohicano.com)

Mar del Plata, 3 de noviembre de 2015