Voraz

Voraz. Raw, Francia-Bélgica, 2016, 99 min.

Dirección y guión: Julia Ducournau. Fotografía en color: Ruben Impens. Música: Jim Williams. Edición: Jean-Christophe Bouzy. Con: Garance Marillier (Justine), Ella Rumpf (Alexia), Rabah Naït Oufella (Adrien), Joana Preiss (la madre), Laurent Lucas (el padre), Bouli Lanners (el camionero). CP: Petit Film, Rouge International, Frakas Productions. Prod: Jean des Forêts, Julie Gayet, Nadia Turincev, Jean-Yves Roubin y Cassandre Warnauts. Dist: Caníbal.

Justine, una chica de 16 años, proviene de una familia en la cual todos sus integrantes son vegetarianos. Al ingresar a la facultad de veterinaria, se ve obligada a comer carne cruda. Este acto tendrá consecuencias fatales, ya que Justine comenzará a develar su verdadera y aterradora naturaleza. Con reminiscencias de las delirantes cintas de Dario Argento y referencias a películas como Carrie: Extraño presentimiento (1976) y Feroz (2000) de John Fawcett, el primer largometraje de Julia Ducournau es una provocadora película que conjunta el universo adolescente y sus problemas cotidianos con una atmósfera cruenta y sangrienta, respetando el fresco rigor del cine de autor europeo.

Premios y festivales:

2016 Premio FIPRESCI de la Semana de la Crítica. Festival de Cannes. Francia. | Premio Ciudadano Kane al Mejor Director Revelación, Premio del Jurado de la Alianza Catalana de la Juventud a la Mejor Película y Meliès de Plata a la Mejor Película Europea. Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña-Sitges. España. | Selección Oficial de la sección Midnight Madness. Festival Internacional de Cine de Toronto. Canadá.

Julia Ducournau

París, Francia, 1983

Tras graduarse de la carrera de Guión en la Escuela Superior de Cine La Fémis de París, trabajó como redactora y asesora de guiones hasta dirigir su primer cortometraje, Junior (2011), el cual fue proyectado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes. Voraz es su opera prima.

Voraz comienza con un shock total. Una vez advertidos de esto, la experiencia al ver la coproducción francesa-belga presentada en la Semana de la Crítica de Cannes es impactante, vigorizante y emocionante. Descrita por Julia Ducournau como una película “mutante”, la historia recupera el personaje de Justine, protagonista de su cortometraje Junior (2011), y su universo favorito: los años de escuela y los motivos que les acompañan, como el alboroto entre compañeros de clase, sin descanso y muy coloreado por la honestidad y el descaro de la juventud actual, además de los cambios corporales, diversos nuevos apetitos y la desconcertante voracidad adolescente.

Lo que le espera a esta joven tímida, nacida en el seno de una familia de veterinarios y vegetarianos, es toda una metamorfosis que empieza con una mordedura similar a la de una serpiente, y que acabará llegando a las entrañas de su cuerpo. La escuela a la que Justine ingresa se encuentra permeada por un agente animal que parece emanar de todos los futuros veterinarios, reflejado en las tradicionales novatadas (ingeniadas por los mayores) que provocan, además, un acercamiento físico sin pudor que sexualiza cruelmente sus cuerpos.

El florecer de la pequeña Justine después de descubrir la carne fresca nos ofrece una sucesión de escenas geniales, amplificadas por la intensidad del vínculo que la une con su hermana Alexia, y entre ésta y su atractivo amigo gay Adrien. Sin embargo, esta serie de momentos extraordinariamente fuertes, y que incluso podrían recordar el imaginario de El resplandor [The Shining, 1980], la crueldad de El señor de las moscas [Lord of the Flies, 1963] y la explosión hemática de un Dario Argento visto con anfetaminas, la genial película de Julia Ducournau no renuncia a un vena artística y de autor que puede ponerle los pelos de punta a los espectadores, quienes no se arrepentirán de la experiencia de ver una verdadera y sublime carnicería en la pantalla.

Fragmentos de un texto de Bénédicte Prot

Cineuropa (cineuropa.org)

Cannes, 15 de mayo de 2016

Traducción: Edgar Aldape Morales