1.- ¿Qué leer?

Escoge un libro que te llame la atención aunque no sepas de qué se trata. Si el título o la portada te gustan, intenta leerlo. No todos los libros son adecuados para todos los momentos, por eso, dale un período de prueba al libro que elijas. Si después de un capítulo no te atrapó, déjalo. Es mejor encontrar un libro que te emocione leer en este momento.

2.- ¿20 minutos diarios?

Cuando estás empezando, es mejor leer por poco tiempo pero constantemente que intentar leer 3 horas seguidas. Lee por períodos de 15 a 20 minutos si te cuesta poner atención. Intenta dedicar un momento todos los días a la lectura de tu libro, si no lees en una semana es posible que se te olvide lo que estaba pasando y tengas que volver a empezar.

3.- ¿Dónde leer?

Encuentra un lugar tranquilo y especial: este será tu santuario de lectura. Intenta que sea un lugar con poco ruido y sin distracciones, puede ser un jardín, una esquina de tu cuarto, el comedor vacío o la sala. Pon el celular en silencio para que no tengas interrupciones cuando vayas a leer.

4.- ¿Leer es una actividad solitaria?

Si te cuesta dedicar tiempo a leer, puedes hacerlo una actividad de grupo: lee con tus amistades o familiares. Elijan una historia corta o lean un libro en varias sesiones. Esto puede ayudar a crear una situación agradable que incluya la lectura, pero no olvides que leer por tu cuenta también es importante.

5.- ¡Sumérgete! 

Este es el paso más importante. Leer se trata de experimentar, imaginar y disfrutar, mientras menos lo percibas como un deber, más satisfactorio será. Déjate sorprender y atrapar por la historia y los personajes. Deja volar tu imaginación hacia donde el autor la está llevando.

6.- Vuelve a empezar

Cuando hayas acabado tu libro, vuelve al paso número 1.