Evento presencial.

Uso obligatorio de cubrebocas.

Entrada libre.

La Orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana es un ensamble de alto nivel de la Casa de Hidalgo. Fundada en 1993, la OCUM se ha ​​consolidado a lo largo del tiempo como una orquesta de nivel profesional e importante trayectoria en todo el país. Su temporada de conciertos ya es una tradición cultural en la ciudad de Morelia, con sus diversos directores invitados y un repertorio que va desde obras clásicas, música mexicana, óperas, música contemporánea y mucho más.

En estos tiempos de cambio y adaptación tecnológica, la OCUM sigue adelante, llevando la música hasta la seguridad de sus casas y eventos presenciales con todas las medidas sanitarias. La orquesta sostiene la consigna de seguir compartiendo el arte y el amor por la música; es por eso que la temporada de conciertos 2022 sigue en un formato en línea a través de nuestro canal en YouTube (Cultura UMSNH).

Así que, sin más,

¡Sigamos disfrutando de la música!

PROGRAMA:

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NOTAS AL PROGRAMA:

En esta ocasión, la Orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana presenta un programa orgullosamente constituido por obras de compositores mexicanos, contando con la participación especial del maestro José Arnoldo Valladares como solista en el contrabajo. La primera obra que escucharemos es de Manuel Enríquez (1926-1994), una figura trascendental para la música mexicana en la segunda mitad del siglo XX. Sus aportes como intérprete, compositor, docente e incansable fuerza de promoción musical son tantos y tan variados que hoy día resulta difícil aquilatarlos en su justa dimensión. Enríquez es originario de Jalisco y descendiente de una familia de músicos. Su primer acercamiento a la teoría musical llevó un importante sello moreliano: estudió armonía y contrapunto con Domingo Lobato (1920-2012), un compositor y organista egresado de la Escuela de Música Sagrada de Morelia; y entre 1952 y 1955 viajaría semanalmente a esta ciudad para aprender de Miguel Bernal Jiménez (1910-1956). Según palabras de Enríquez, el estudio con este último fue decisivo, pues le facilitó “el acercamiento hacia el conocimiento profundo, fácil, verdadero y duradero de la técnica y práctica de los compositores: él puso en mis manos y de una manera simple el medio para aprender el oficio de componer". Fue en la época de aprendizaje con Bernal Jiménez que Enríquez compuso su suite para orquesta de cuerdas Música incidental (1953). Sus primeros dos movimientos, “Marziale” y “Giocoso”, reflejan un espíritu modernista de provocación. En estas piezas el escucha es conducido con engaños: las expectativas musicales son rotas sorpresivamente; aparecen impulsos que no se consuman o son groseramente interrumpidos; se reiteran gestos inicialmente ligeros y socarrones que luego son deformados o llevados a la estridencia; aparecen engaños armónicos con cadencias falsas y acordes “fuera de lugar”. En el tercer movimiento, “Calmo con sentimiento”, el carácter cambia radicalmente a un tono homogéneamente oscuro. Esta pieza inicia con un dramático solo de violonchelo que presenta una escritura prácticamente dodecafónica. Más tarde el resto de los instrumentos se suma para crear una atmósfera nebulosa, casi siniestra. En el cuarto movimiento, “Con brío”, los violines conducen la pieza con sus ágiles y frenéticas figuraciones al estilo virtuosístico de una Toccata.

Omar Narciso Martínez Sandoval (1989) es un contrabajista y compositor nacido en la ciudad de Uruapan, Michoacán. Tras estudios iniciales en el Conservatorio de las Rosas, concluyó una licenciatura en contrabajo en University of Southern Mississippi. Actualmente radica en Washington D.C. Ahí, además de desempeñarse como asistente de posgrado en University of Maryland, estudia composición con Robert Gibson y contrabajo con Anthony Manzo. El interés especial de Martínez Sandoval por la música mexicana ha sido reconocido con una beca por el Centro de Investigación DCUR en 2019. Dicho interés se refleja también en el Concierto mestizo para contrabajo y orquesta de cuerdas, compuesto entre 2018 y 2019. Esta obra se compone de tres movimientos: “Viaje”, “Canto”, y “Final”. De acuerdo con el propio compositor, el Concierto mestizo plantea la idea de combinar “tradiciones de la música académica” con aquellas de la “música tradicional y folclórica de nuestro país”. En los tres movimientos escucharemos citas de música de géneros como la “pirekua, el son, y algunos otros ritmos michoacanos y mexicanos”. En esta obra se plantea un debate de identidad, “las frases cortas e interrumpidas abruptamente representan la búsqueda de identidad del personaje principal durante el concierto: el contrabajo”. En el primer y tercer movimientos “las cadenzas del contrabajo” sugieren que éste ha encontrado “la identidad que tanto busca”. Por otra parte, el segundo movimiento “introduce un canto ranchero” que adquiere una dimensión “nostálgica”.

Actualmente recordamos al entrañable compositor zacatecano Manuel M. Ponce (1882-1948) como la máxima figura del nacionalismo mexicano de principios del siglo XX. Sin embargo, esta visión no debería excluir el reconocimiento a destacadísimos logros del músico en otras estéticas. A lo largo de su carrera creativa, Ponce recorrió varios senderos musicales: el romanticismo (obra temprana para piano), la atonalidad (Sonata para Violín y viola), la bitonalidad (Cuatro danzas mexicanas), el impresionismo (Chapultepec), así como sus recreaciones del barroco (suites para guitarra). De acuerdo con algunos críticos, las Estampas Nocturnas (1923) de Ponce ofrecen una suerte de síntesis de elementos románticos, nacionalistas, y en menor medida, impresionistas. Esta obra es una suite para cuerdas en cuatro movimientos. El primero, “Noche”, nos conduce al reino de lo “misterioso”, tal como anuncia la indicación expresiva al inicio de esta partitura. El segundo movimiento, “En tiempos del rey sol”, hace alusión al ámbito cortesano de Luis XIV, rey de Francia. Aquí escucharemos motivos musicales contrastantes que se debaten entre una vena romántica y otra más bien galante. El tercer movimiento, “Arrulladora”, es una apacible canción de cuna, y al parecer, una reelaboración de una pieza para piano originalmente llamada “Duerme”. El título del cuarto movimiento, “Scherzo de Puck”, remite al personaje bribón y retozante del “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare. La permanente transformación de sus elementos musicales sugiere una estética impresionista con alusiones ravelianas.

José Arnoldo Valladares Ortiz, contrabajo.

Contrabajista originario de Sonora. Egresó del Conservatorio de las Rosas, donde estudió contrabajo con Raúl Pérez, y posteriormente con Víctor Flores y Alexei Diorditsa. En 2019 participó en la gira y academia “México Creciendo/OAMéxicoTour2019” con la Orquesta de las Américas, presentándose en los recintos más importantes del país. Participó en el 2017 en la gira por Europa con la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato en su 65 aniversario. En 2016 participó en el Festival Internacional de Invierno, Campos da Jordao, en Brasil. En 2015 fue seleccionado por la Academia Internacional Teatro del Lago en Frutillar en Chile para participar en el proyecto de verano “El pájaro de fuego”. Ha sido solista con la Orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana y con la Orquesta de Cámara del Tzintzuni. Ha presentado recitales de música de cámara en el estado de Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Veracruz. Ha participado como contrabajista invitado y becario en la Orquesta Sinfónica de Michoacán, Orquesta de Cámara de la Universidad Michoacana, Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, Orquesta Sinfónica de Guanajuato, Orquesta Juvenil Eduardo Mata y Orquesta de Cámara del Conservatorio de la Rosas. Se ha presentado en el Festival Internacional Cervantino, Festival Internacional de Música de Morelia Miguel Bernal Jiménez, Festival Internacional de Música de Tamaulipas, entre otros. Actualmente es miembro de la Orquesta Filarmónica del Tzintzuni en la ciudad de Morelia, Michoacán.




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