Entrada libre

Dentro de la vasta diversidad geográfica y humana de México, existen regiones que constituyen por sí mismas un universo extraordinario de historias y culturas.

Tal es el caso del Centro-Occidente.

A pesar de que cada una de las entidades federativas que la componen cuenta con sitios que son ampliamente reconocidos, debido a su riqueza histórica y cultural, muy pocas veces se ha hecho el intento de reunir en una sola publicación las manifestaciones que hacen que el Centro-Occidente brille con luz propia. Menos aún desde una óptica centrada en el patrimonio cultural inmaterial, o sea en los conocimientos, prácticas, saberes y técnicas sustentados en la tradición, que le dan sentido y valor a su existencia.

Mónica Cárdenas · “La magia del ritual de la tortilla”, Citala · Jalisco

Mónica Cárdenas · “La magia del ritual de la tortilla”, Citala · Jalisco

Desde sus más remotos orígenes, esta región fue escenario de la vida de los pueblos del México antiguo, en particular, de la confluencia de las culturas asentadas en los territorios septentrionales de Mesoamérica, el Occidente y el Norte de México. Todo, a lo largo de un proceso histórico y civilizatorio de tres mil años de duración, el cual se vio súbitamente interrumpido con la llegada de los conquistadores españoles.

Y será a partir de ese insólito encuentro de culturas y cosmovisiones que se irán configurando, al paso de los siglos y como resultado del intenso mestizaje, la realidad social y cultural que hoy define al Centro-Occidente de México; un territorio caracterizado por una notable diversidad étnica y social, que se manifiesta en los núcleos de población urbana y rural, migrantes locales, nacionales y extranjeros, así como pueblos originarios, migrantes e itinerantes.

Como consecuencia del encuentro entre lo europeo y lo autóctono, la región cuenta con un extenso e invaluable patrimonio histórico y cultural, el cual cimienta tanto la historia como las distintas identidades de sus habitantes. Ese patrimonio se expresa, por ejemplo, en una amplia variedad de objetos y bienes muebles e inmuebles, los cuales, a partir de su materialidad, pueden ser más fácilmente reconocidos, admirados e incluso protegidos por los grupos y las comunidades que los reconocen como propios.

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Pero cuando se habla del patrimonio cultural inmaterial, se hace alusión a esos elementos enunciados con anterioridad: lenguas, tradiciones, saberes, prácticas, creencias y formas de vida transmitidas de generación en generación, las cuales resultan muchas veces más difíciles de visualizar y de asir. Se trata, en todo caso, de un rico mosaico de pluralidad, el cual no siempre ha sido reconocido o valorado en forma adecuada; en parte porque no se le conoce ni se le comprende, lo cual provoca que los esfuerzos institucionales o ciudadanos para su investigación, su divulgación o su preservación, lleguen a ser en ocasiones insuficientes y aislados.

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“En la fotografía hay una realidad tan sutil que llega a ser más real que la realidad”.

Alfred Stieglitz

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Peregrinación, Zacatecas - Lorenzo Armendariz

Es por eso que este catálogo reúne una cuidadosa selección de espléndidas manifestaciones del Centro-Occidente de México, las cuales dan cuenta de prácticas y tradiciones, a veces privativas de una entidad y otras veces compartidas, que caracterizan la vida de los habitantes de esta región.

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Expresiones diversas que comparten el hecho de estar profundamente enraizadas, por un lado, en el ámbito de las fiestas tradicionales y la cultura popular, y por el otro, en el amplio universo del patrimonio cultural inmaterial.

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Un patrimonio que ofrece a grupos, pueblos y comunidades un sentimiento de pertenencia, de continuidad con sus ancestros y con sus territorios, y que favorece la creatividad artística, la vida ritual, los vínculos de solidaridad social e incluso la relación con el entorno natural y su preservación.

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“Luz de mis peticiones” · Ofrenda a la Virgen de Guadalupe Misión de Chichimecas · San Luis de la Paz · Guanajuato - Julisa Álvarez

Así, el objetivo de este singular compendio es proponer una rica travesía en la cual confluye la crónica visual y la estética de la fotografía de autor, para dar testimonio de diversas manifestaciones originadas en comunidades rurales o barrios urbanos; en núcleos de población indígena o mestiza, lo mismo fiestas patronales que estrepitosos bailes populares. Un universo que está estrechamente relacionado con muchos otros elementos de la vida social, material y espiritual de los diversos habitantes de la región.

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Pero más allá de sus cualidades estéticas y artísticas, este documento puede entenderse también como un compendio histórico, una crónica visual de las formas de vida, las costumbres, las creencias religiosas y la herencia cultural del Centro-Occidente de México. Una memoria singular, escrita en luz, desde la perspectiva estética y sensible nacida de la lente de distintos artistas visuales, quienes han puesto en el centro de sus inquietudes a los pueblos y comunidades que dan sentido y significado a los objetos, las prácticas y las creencias que componen el patrimonio cultural inmaterial.

"Pueblos y culturas vivas que, lejos de ser ajenos o distantes a nosotros, se revelan y se visibilizan a lo largo de esta obra como parte de nuestra propia realidad..."

...como motivo de reflexión respecto a quiénes somos lo mexicanos, pero también, como un instrumento de sensibilización ante la necesidad de conocer, valorar y proteger todo aquello que nos hace únicos.

Finalmente, este trabajo debe entenderse como un intento por fomentar la inclusión, la tolerancia, el diálogo y la reflexión sobre nuestra diversidad y la propia diversidad del patrimonio cultural inmaterial, a partir de la consideración de temas como santuarios, celebraciones de Semana Santa, fiestas patronales, peregrinaciones, procesiones (a pie y a caballo), danzas, diversos tipos de rituales, ceremonias del Día de Muertos, catrinas, pólvora, jaripeo, morisma, niños y otros personajes de las fiestas populares.

Fiestas de renovación, rituales propiciatorios, de agradecimiento y de esperanza, creencias, tradiciones y modos de vida a partir de los cuales los habitantes del Centro-Occidente plasman sus saberes y su particular visión del universo. Además, esta obra incluye también una sección de fotografías en blanco y negro, a partir de las cuales distintos artistas visuales aportan su estética y su muy particular forma de concebir este rico universo de historias, tradiciones y culturas, esperando contribuir con ello, a la preservación y la revaloración de este magnífico, pero también sensible patrimonio.

Dr. Eduardo Saucedo Sanchez de Tagle


Imaginario de un patrimonio vivo